En el Salón Parroquial de San Pedro de Atacama se dieron a conocer los resultados de la investigación Vulnerabilidad Socioambiental y Adaptación al Cambio Climático en San Pedro de Atacama , desarrollada por el Observatorio Salar de Atacama y el Instituto de Políticas Públicas (IPP) de la Universidad Católica del Norte (UCN).
El estudio posiciona a la comuna como un caso emblemático de vulnerabilidad frente al cambio climático debido a su ubicación en el desierto más árido del mundo, su riqueza cultural y las desigualdades estructurales que enfrenta. A partir del análisis, se identifican cinco dimensiones críticas que requieren urgencia.
Déficits y desafíos
Uno de los principales problemas detectados es la precariedad en el acceso a servicios básicos. Solo el 75,8% de la población cuenta con suministro de agua potable y saneamiento, un indicador considerablemente inferior al promedio regional. Esta situación se agrava por la presión de la actividad minera y el turismo.
En materia habitacional, el informe alerta sobre una alta desigualdad territorial: más del 13% de los hogares enfrenta hacinamiento crítico, y un 13,6% carece de acceso a agua potable dentro de la vivienda.
A pesar de que la pobreza por ingresos es baja, la pobreza multidimensional afecta al 22,5% de la población, lo que evidencia limitaciones en educación, salud, vivienda y otros derechos básicos.
El estudio también destaca la presión ambiental que generan la minería y el turismo. El 47% de las concesiones mineras vinculadas a salarios se concentra en la comuna, mientras que el turismo representa el 30% de las pernoctaciones regionales, impactando directamente en los ecosistemas del Salar de Atacama.
En el ámbito educativo, un 25% de la población no accede a la educación formal y solo el 24% alcanza estudios superiores. Además, la cobertura en atención médica es limitada, especialmente en zonas rurales.
El informe concluye que San Pedro de Atacama enfrenta una alta vulnerabilidad socioambiental, pero también posee un gran potencial adaptativo. Destaca que la combinación de conocimiento ancestral, gobernanza inclusiva y planificación territorial participativa son claves para fortalecer la resiliencia ante el cambio climático.
El alcalde de San Pedro de Atacama, Justo Zuleta, valoró el aporte del estudio y la plataforma de análisis, destacando que estos resultados permiten mejorar la planificación y la respuesta a las necesidades del territorio.
El informe aplica un enfoque interdisciplinario basado en datos de la Encuesta Casen, el Estudio Longitudinal de la Región de Antofagasta y el Informe ODS 2024, identificando variables críticas como acceso a servicios básicos, educación, salud, vivienda, inseguridad alimentaria y presión ambiental.
Finalmente, el documento subraya la necesidad de inversiones estratégicas en infraestructura, fortalecimiento institucional y una gestión ambiental equitativa que considere las particularidades culturales y ecológicas de la zona.
